Portada del sitio > Buenas ideas > Marc Augé: Bicitante Ilustre de la ciudad de Montevideo

Marc Augé: Bicitante Ilustre de la ciudad de Montevideo

Miércoles 18 de octubre de 2017

En el día de hoy varios colectivos ciclistas y amigos del pedal pudimos entregarle a Marc Augé la distinción de "Bicitante iIlustre de la ciudad de Montevideo". La idea de generar el reconocimiento la teníamos desde hace meses y cuando nos enteramos de la visita de Marc a nuestro país, no lo dudamos.
La distinción fue concebida como un homenaje/reconocimiento de los ciclistas urbanos organizados de Uruguay a aquellas personas, no residentes en el país, que hubieran realizado una actividad relevante de promoción del ciclismo urbano y de la transformación de las ciudades que éste genera.

Marc Augé llegó a Montevideo, respondiendo a una invitación de Memoria Futura (propuesta elegida en la edición 2013 del Presupuesto Participativo de la IM, Municipio B). La visita se concretó con el decidido compromiso de la Facultad de Arquitectura Diseño y Urbanismo (FADU) y el apoyo de la Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación (FHCE), junto a la colaboración de la Embajada de Francia en Uruguay.
Nacido en Poitiers, Francia, en el año 1935, Augé fue director de la École de Hautes Études en Sciences Sociales, EHESS, de Paris (1985-1995), director de Estudios en la misma EHESS, miembro fundador del Centro de Antropología del Mundo Contemporáneo, autor de una extensa bibliografía, y sus libros han sido traducidos a varios idiomas. Su colega, Sonnia Romero, expresa: “Augé explora temas de lo contemporáneo: relaciones contextualizadas en la ciudad genérica, en la ciudad-mundo, en los espacios vacíos. Explorando, observando, sistematizando, llega a descubrimientos a los que nombra de manera provocativa como fenómenos de ausencia: los No-lugares que sugieren una Antropología de la Soledad, por diferencia del Lugar Antropológico donde el vínculo y el reconocimiento producen condiciones para una sociabilidad de proximidad, culturalmente significativa. A medida que avanza en una observación y registro de fenómenos en diferentes contextos, Marc Augé va produciendo no solo obras, sino categorías que permitan captar la inmensidad de múltiples factores interrelacionados en dimensiones espaciales y temporales, el tiempo, las transformaciones histórico-culturales. La sobremodernidad (surmodernité) apareció así en toda su complejidad: aceleración del tiempo, achicamiento del espacio, acumulación de imágenes, mensajes, predominio de la tecnología”.

Para los activistas del ciclismo urbano Marc Augé es también el autor del ensayo/libro “Elogio de la bicicleta“.

Ernesto Camacho, colega de Urubike, describía así este ensayo en 2012:
Augé toma a la bicicleta como una metáfora pasando por el mito, la epopeya y la utopia como etapas narrativas.
El aspecto mitológico de la bicicleta había sido reflejado de forma muy aguda por Roland Barthes en Mythologies, en las que analizaba la construcción de la figura del héroe por parte de la prensa que cubría el Tour de France. En la figura de Fausto Coppi encarna el mito contando anécdotas de su niñez, y las heroicas hazañas del ciclista italiano a mediados del siglo XX. Estas historias perfectamente podrían ser extrapolables a la Vuelta Ciclista del Uruguay, y los personajes míticos podrían ser Atilio François o los italianos Primo Zucotti y Mario Debenedetti. De este último Mario Benedetti contaba una anécdota muy jugosa, ya que gracias a el firmó su primer autógrafo a principio de los años cincuenta. Resulta que Benedetti (un perfecto desconocido por esos días) estaba en el Banco Republica haciendo un trámite, lo llaman por altoparlantes y otro cliente del banco lo confunde con el ciclista y le pide un autógrafo pensando que era el ciclista; en esos su nombre era muy conocido a través de la radio pero tal vez su imagen no.
En la primera parte del libro Augé hace un análisis sociológico del Tour de France. Ya que para el, la extensión del doping en el Tour ha acabado con los héroes míticos “Esta perversión del heroísmo deportivo ya se había empezado a manifestar con la aparición de los equipos de marcas que transformaban a los corredores en hombres sándwich, en meros soportes publicitarios; el doping, en su forma sistemática, consigue transformar a los corredores en instrumentos pasivos de estrategias comerciales.”
En días como hoy a más de sesenta años de estas hazañas deportivas, a pocos días de finalizado la 97 edición del Tour de France asistimos al comienzo de la era Contador y el final de la de Armstrong. Luego de leer a Augé tal vez vemos con otros ojos a las nuevas figuras del ciclismo mundial.

Del mito a la utopia pasa por la crisis, gracias al urbanismo reinante y al crecimiento de las ciudades. La urbanización del mundo se caracteriza por el crecimiento de los denominados “megapolos” y al mismo tiempo por los “filamentos urbanos”. Estos “megapolos” son los denominados mundo/ciudad en cuyo interior circulan y se intercambian todos los bienes y servicios. En la utopía de la bici el autor imagina ciudades en las que sólo se puede ser ciclista o paseante, y en las que los únicos vehículos motorizados que circulan lo hacen por prioridad (los de los bomberos, policías y médicos), situación que mejora las relaciones y la calidad de vida.

Augé dice que la bici le devuelve al ciudadano la sensación de "aventura": cada vez que uno rueda por la ciudad, ve cosas nuevas, cambia de recorrido, por la velocidad media son posibles más encuentros con personas, cosas, animales, etc. sin dejar de reconocer las continuidades, algo que se pierde con la velocidad del auto y en menor medida con el bus.

“¿Y la utopia? Transformar la ciudad, ¿es un sueño concebible? Y la bicicleta ¿tiene un papel protagonista en esa revolución? Porque evidentemente estamos hablado de una revolución, en el sentido literal, Cuando hablamos de transformar la ciudad. ¿Qué es ciudad? ”

La motivación de Marc Augé para escribir este libro viene del “Velib”, nombre del sistema de bicicletas públicas implantado en Paris en el año 2007. El nombre “Velib” es una bella combinación del las palabras vélo y liberté (bicicleta y libertad en francés). También conoce bien el sistema de Barcelona, el Bicing. Para Augé esta simiente de bicis públicas está empezando a socializar las calles, a reconstruir lugares de vida y a soñar la ciudad.

“Montar en bicicleta nos devuelve, por un lado, un alma de niño y, a la vez, nos restituye la capacidad de jugar y el sentido de lo real. Así, el empleo de la bici constituye como una especie de recordatorio (como cuando se da una dosis de refuerzo de una vacuna), pero también de formación continua para el aprendizaje de la libertad, de la lucidez y, a través de ellas, tal vez, de algo que se asemejara a la felicidad.”

“La bicicleta es un humanismo””.

Es así que hoy pudimos cumplir con la tarea de agradecerle a Marc por su actividad.
Gracias a la gentileza de los organizadores, pudimos hacerle entrega de la distinción.
Previo a la entrega de la misma Elianna le transmitió a nuestro visitante las causas que lo hicieron para los colectivos y amigos merecedor de la distinción:

"Profesor Marc Augé
Los colectivos ciclistas de esta ciudad de Montevideo quieren hoy reconocer su aporte intelectual para la mejor comprensión del lugar de la bicicleta en la imaginación y construcción de ciudades donde “reine la paz, la igualdad y el aire puro”, como bien se expresa en su obra “Elogio de la Bicicleta”, que tantos de nosotros hemos tenido la suerte de leer.
Su presencia en nuestra capital, nos motiva para entregar por primera vez el título de “Bicitante Ilustre de la Ciudad de Montevideo”, a través de esta escultura que es el resultado del trabajo cooperativo de muchas de nuestras compañeras y compañeros.
Su pluma ha puesto en palabras mucho de lo que sentimos al rodar por estas calles y nombra gran parte de nuestras utopías; nos ha dado inspiración para nuestros diálogos y debates con autoridades locales y nacionales, con los demás usuarios del espacio vial, con nuestros vecinos, con nuestros periodistas y con nuestras familias, en nuestros intentos para convencer de que este vehículo birrodado impulsado por nuestros cuerpos, que cumplió apenas 200 años, es parte del pasado, pero sobre todo es el presente y el futuro posible de las ciudades.
Profesor Augé, gracias por visitarnos y como Ud. nos enseñó:
¡Arriba la bicicleta, para cambiar la vida!
Á votre santé!
"

Comentar este artículo